lunes, 20 de marzo de 2017

La ducha (de un hombre casado y con hija pequeña)

La ducha generalmente ocurre luego de que su esposa y su hija se bañaron. Entonces:

- Entrar al baño.
- Intentar abrir la ducha.
- Sacar la bombacha colgada de la canilla.
- Ahora sí, abrir la ducha.
- Entrar.
- Salir.
- Ir hasta el calefón a regular la temperatura, porque a esposa le gusta el agua hirviendo y a hija casi fría.
- Volver a la ducha.
- Entrar.
- Recoger los 30 juguetitos desparramados.
- Salir
- Dejar los juguetes en el cuarto de la niña.
- Entrar de nuevo a la ducha.
- Sacar el pelo que taponea el desagüe.
- Tomar el jabón.
- Ese no, el otro, porque ese ese "tiene hierbas aromáticas con escencia de lecugas y rabanitos, que te deja la piel tersa y exfoliada... y es carísimo".
- Sacarle el pelo que envuelve al jabón.
- Sacarse el pelo mojado de los dedos.
- Sacarse el pelo mojado de la panza.
- Sacarse el pelo mojado de los dedos.
- Sacarse el pelo mojado de la pierna.
- Sacarse el pelo mojado de los dedos.
- Sacar de nuevo el pelo que taponea el desagüe.
- Tomar la esponja.
- Sacarle los pelos a la esponja.
- Sacar de nuevo el pelo que taponea el desagüe.
- Pasar el jabón en la esponja.
- Pasarse la esponja por el cuerpo.
- Gritar "EL AGUAAAA" para que su mujer cierre la canilla de la cocina y deje de salir agua hirviendo de la ducha.
- Buscar su shampoo entre 18 frascos diferentes.
- Ponerse shampoo.
- Enjuagrse eso, que parecía su shampoo, pero que es un crema de enjuague con semen de unicornio extirpado durante una luna en cuarto menguante que te deja el cabello liso y sedoso.
- Buscar de nuevo el champoo, ahora entre los otros 15 frascos que están en el piso.
- Colocarse shampoo en la cabeza.
- Refregar la cabeza suavemente.
- Escuchar a su hija entrar al baño mientras dice "papi, no me aguantaba".
- Sostener la cortina de la ducha con los dedos como si fueran tenazas, no vaya a ser cosa que se le ocurra abrirla.
- Aguantarse el ardor de el shampoo al entrar al ojo derecho.
- Inventar una adivinanza a pedido de la niña.
- Respirar menos profundamente cuando el olor a caca inunda el baño.
- Explicarle la adivinanza.
- Oír cómo la nena abandona el baño.
- Gritar "LA PUERTAAAAAA" para que su esposa venga a cerrarla.
- Observar cómo deja de salir agua de la ducha.
- Salir de la ducha.
- Pisar uno de los juguetitos que la nena trajo para entretenerse mientras hacía caca.
- Tomar la pelela de la nena.
- Vaciar el contenido en el inodoro.
- Apretar el botón.
- Lavar la pelela con el hilito de agua que sale del lavabo.
- Llenar la pelela.
- Enjuagarse la cabeza con agua fría (y un poco de asco).
- Ver cómola puerta se abre, tomar la toalla y cubrirse lo más rápida y acrobáticamente posible
- Dejar que la nena desclave de su pié el juguetito que volvió a buscar.
- Lavarle el juguetito para sacarle la sangre.
- Secarse.
- Sacar del botiquín una venda para el pié.
- Salir del baño.


lunes, 6 de marzo de 2017

Historia de la música, desde el punto de vista de un ingeniero

Siempre digo que si uno quiere ver al ser humano en su mas simple expresión, tiene que mirar a un niño.
El niño hace música golpeando algo.

Imagino el primer instrumento musical de la historia: Un cavernícola se tropezó con un tronco hueco, haciendo un ruido nuevo pero lindo. Luego, trae un palo, y golpeándolo, podía reproducirlo cuando quisiera.
Era sólo un palo golpeando un tronco, pero ya era algo.

Pero claro, todo evoluciona. El tronco fué llevado a la tribu, y el señor que lo golpeaba se transformó en el primer músico. Ya en ese entonces el tipo usaba el pelo más largo y con más piojos que los otros y las mujeres cavernícolas querían que las golpearan a ellas como al tronco.

Qué ocurrió a partir de ahí? La cochina envidia: Otros cavernícolas también querían ser músico y disfrutar de los beneficios, así que cada uno de ellos trajo su propio tronco, pero claro, cada tronco sonaba distinto!
Entonces, un piola bárbaro, se trajo 2 troncos. Nace el primer bongó. Ahora sí,  ése tipo se llevaba todas las minas.

Habemus instrumentos de percusión!

Cómo eran cavernícolas pero no tontos, descubrieron la progresión evidente: A más troncos más mujeres.  Fué así que uno empezó a agregar más y más troncos! Nace el xilofón. Y el tipo, que además cantaba guturlamente bien, se convierte en estrella. Tocaba 5 veces por noche en las aldeas vecinas, dormía en la combi, y hasta tenía dos cavernícolas ligeras de pieles que bailaban en el escenario y le hacían coro.

Y todo siguió mas o menos así, hasta que los fabricantes de xilofones empezaron a quedarse sin troncos huecos, así que tuvieron que empezar a usar árboles, los cuales cortaban y luego ahuecaban. Pero, qué hacian con las ramas? Se las daban a sus hijos para que jueguen a los garrotazos. Y como siempre ocurre, uno de los pibes que era medio gordito (era el que siempre iba al arco, fija) se cansaba rápido de correr y era el que más palazos recibía, así que dejó de jugar, y como se aburría se puso a imitar a su padre y a ahuecar las ramitas. Vaya uno a saber si el gordo se quizo morfar la rama o qué, el tema es que se la llevó a la boca y como tenía que respirar, sopló adentro. Así nace la primera flauta. Por la misma progresión descuebierta antes, a más flautas más mujeres. Nace el siku.

Habemus instrumentos de viento!

Pero estaban los otros también, los que no tenían ritmo, y tenían que comer igual. Esos seguían recolectando fruta - las mujeres y los menos atléticos-, y cazando -los machos alfa-.
En una de esas, un macho alfa, que quería presumirle a las chicas de la tribuna, quería hacer llegar la flecha más lejos que el resto, y tensó la cuerda del arco más de lo habitual. Al tirar la primera flecha, la cuerda vibró en el aire, produciendo un sonido nunca antes escuchado. Uno de los representantes que estaba en platea alta comiendo un pancho, y que tenía un hijo músico, le vió la veta, y así nació el primer birimbao. Mas cuerdas, más mujeres, nace la guitarra.

Habemus instrumetos de cuerda!


Ahora, con instrumentos de percusión, viento y cuerda, ya se formaban bandas. Y así dejamos de ser cavernícolas .

Claro que tocaban lo que les salía en el momento y no había dos canciones iguales, hasta que ocurrió lo que tenía que ocurrir: Uno de los músico quería conquistar las dotes de una doncella y ella, delicadamente le dijo "Yo te entrego mi tesorito, si me pagás un trago y me tocás de nuevo el track 4, que me encantó".
Horror! No había manera de tocar lo mismo!

Cómo ésta escena comenzó a repetirse, y las chicas empezaron a preferir a los jugadores de las cruzadas (los que quedaban vivos, obvio), los músicos empezaron a de alguna manera registrar sus piezas como podían, a fin de reproducirlas luego, aunque a veces no resultaba nada práctico:

    - Tocar Tambor 1, tambor 1, tambor 1, tambor2tambor2tambor2BOMBOFUERTE, tambor 1.
    - Soplar tapando agujero 1 y 2, tapar agujero 3 y 5, destapar agujero 1, respirar, soplar.
    - Tocar cuerda larga muchas veces hasta que el BOMBOFUERTE suene, y esperar un rato. Repetir con cuerda corta, pero más lento.

Entonces, se juntaron los músicos más famosos en una gran asamblea y se pusieron a idear un método de escritura que además fuera práctico leer.

El problema fué que entre ellos no había ningún ingeniero. Y salió el desmadre que hoy conocemos.

    - Tenemos 5 dedos no? Bueno, vamos a poner 5 líneas.
    - Genial! 5 líneas.
    - Ok, ahora ponemos las notas… cuántas eran?
    - 7
    - 7 notas, para 5 líneas? Ugh…
    - Agregamos dos líneas?
    - No, se hace muy ancho… mejor escribimos en las líneas y en los espacios en blanco!
    - Es buenísimo! Qué genio sos!
    - Gracias, gracias. Pasáme la chala.
 
Como se puede ver, desde la creación del pentagrama le pifiaron.

    - Che, y cómo ponemos las notas?
    - DO, RE, Mi… y así.
    - Noooo, hay unos que están hace rato tratanto de copiar la música de Mozart, y la hacen cumbia!
    - Los Marama?
    - No sé cómo se llaman, pero hay que hacer un código, o algo.
    - Ya sé, le metemos puntitos.
    - Puntitos?
    - Seeee, el puntito en la segunda línea es un SOL.
    - Ok…. Pero y el DO?
    - Uh, queda abajo de las líneas, no?
    - Si.
    - Y bueno, ponélo ahí. Se sobreentiende.
    - Muy bueno! Pasáme la chala.

Puntitos! Se imaginan? En pleno concierto, por ahí sonaba una nota totalmente desubicada, y era un mosquito en la hoja. Además, se escribía con pluma y tinta. Cada vez que la pluma goteaba en la hoja, había que empezar de nuevo… si se daban cuenta. Sino, volvía a sonar cualquier cosa.

Pero no sólo la notación, fué creciendo de manera irracional. También los instrumetos.

    - Che, mirá, le puse un bombo más a la batería.
    - Pero, está abajo! 
    - Si, lo tocás con el pié.
    - Cómo con el pié?
    - Si, si están al pedo mientras estamos sentados.
    - Che, entonces con el otro podemos tocar dos tapas de ollas!    - Muy bueno! Pasáme la chala.

Con el pié! Qué aberración es esa!? Además, cada dos por tres había que cambiar el cuero del bombo porque la patada era muy fuerte. Y por otro lado, en ésa época hubo mucho músico emancipándose a la fuerza porque las madres estaban hartas de tener las tapas de las ollas abolladas. 

Y siguió asi con otros instrumentos.

    - Mirá lo que hice!
    - Esa guitarra tiene seis cuerdas!
    - Seeeee
    - Pero tenemos sólo cinco dedos…
    - Seeeeee
    - Y cómo hacemos? Tocamos también con el pié?
    - Seeeeee... digo nooooo! Ésta no se toca, es para tener una cuerda de repuesto cuando se te rompe alguna de las otras.
    - Muy bueno! Pasáme la chala.

Claro, que después se olvidaron, y empezaron a tocar esa sexta cuerda también. Y le siguieron otros inventos rarísimos: 

    - Mirá, le puse cuerdas más largas!
    - Le ponemos bajo.
    - Mirá, me salió un guitarrón!
    - Le ponemos contrabajo.
    - Mirá, hice una chiquitita!
    - Le ponemos charango.
    - Mirá, le metí un montón más de cuerdas!
    - Le ponemos arpa.
    - Mirá, hice una sin trastes!
    - Uhmmmmmm…. Pasame el birimbao ese que te salió mal, lo pasamos por arriba y suena como un gato al que le están haciendo el amor por la fuerza…. Le ponemos violín!
    - Muy bueno! Pasáme la chala.

Y pos supuesto, la aberración mayor. Combinaciones:
  - Percusión + vientos = órgano.
  - Percusión + cuerdas = piano.
  - Vientos + cuerdas = todavía están tratando.

Y finalmente, se metieron con los semitonos. Buscaron la manera de meter notas entre las notas, pero claro, poner en todas las notas hubiera sido lo más lógico y muy ingenieril… así que lo hicieron en sólo 5 de las 7.

Cón éste comienzo, y ésta evolución desordenada, es más que evidente que no hubo ningún ingeniero en todo ésto. Si lo hubiera habido, no me resultaría tan difícil tocar una cuerda a la vez ésta guitarra maldita, si están todas tan juntitas!

jueves, 2 de febrero de 2017

Apurado


No tenía mucho tiempo -quién lo tiene en éstos días?-, pero era imperioso llegar. Corrí, lo más rápido que pude. Tan rápido que apenas tenía tiempo de ver lo que tenía por delante. Fué tan así que tuve que saltar un pozo que apareció sorpresivamente, pero no calculé su anchura… y ya en el aire me dí cuenta que era imposible  llegar al otro lado. Por por suerte, también divisé en ese instante, una tubería saliente en medio, sobre la cual pude afirmarme y saltar nuevamente, ahora sí al otro extremo. Maldije por lo bajo a los gobernantes, por ser tan descuidados con la vía pública.

Caí sobre algo redondeado y duro, que cedió ante mi peso. En una mirada fugaz hacia atrás me pareció que era una tortuga. Quizás la mascota de un niño que se había escapado. Pensé en el pobre niño buscando su mascota y en el pozo anorme y peligroso… pero me deshice rápidamente de la idea. Quizás sólo había sido una piedra, y no podía quedarme a comprobarlo. El tiempo apremiaba y TENÏA que llegar.

 

Mas o menos, a mitad de camino, escuché que se hacían algunos disparos. No sé si mi reacción fué a causa de ver tantas películas de acción, pero me tiré al suelo. Podría jurar que ví pasar las balas por encima mío. Pensé en la inseguridad de nuestro país, en la gente con armas sin controlar… Me incorporé y corrí nuevamente, alejándome del peligro.

 

Y ya casi llegando a mi destino, tuve que saltar otro pozo ésta vez sabiendo que podía llegar tranquilamente al otro lado, aunque nunca ví el ladrillo que colgaba sobre él. Me golpeó en la mano, o mejor dicho, mi mano fué la que lo golpeó. El ladrillo se partió y el dolor fué muy intenso, pero no sé si a causa de la adrenalina sólo duró un instante. Yo seguí corriendo.

 

De repente confusión total. Debo haber dado una vuelta equivocada (o quizás no). Estaba en un lugar que no reconocía. Tampoco tenía idea de la fecha. Y adelante mío, había un dragón. Un dragón!. Inmediatamente deduje que estaba en un barrio de comunidad china, y estarían festejando el año nuevo. El típico puente de maderitas terminaba de transformar mi sospecha en certeza. La gente que lo personficaba eran atletas extraordinarios: Bailaban y daban saltos impresionantes. De hecho, si lo hubiera visto volar no hubiera podido distinguirlo de un dragon verdadero.
 E incluso, tiraba cañitas voladoras (o algún otro fuego artificial) por la boca, simulando fuego real.
"Cuidado con eso!" les grité mientras me agachaba para esquivar uno.

Los disfrazados no me deben haber escuchado, porque seguían bailando y tirando sus fuegos como si nada. Logré esquivarlos con cuidado para seguir mi camino, (en mi apuro tropecé con una madera, ya saliendo del puente (casi me doblo el pié, pero no pasó de un susto).
Me detuve un momento y me dí vuelta a mirar el dragón por última vez, justo para ver cómo en uno de los saltos el puente cedía y esa pobre gente desaparecía entre los escombros.

Mi primer impuslo fué ir a ayudarlos, pero ¿qué podía yo hacer?.  Con un poco de pesar, seguí mi camino, hasta que no lejos de ahí, encontré a quién me daría lo que sería una muy mala noticia: Un hongo, que pronunció las peores palabras que mis oídos escucharían nunca: "Mario, la princesa está en otro castillo".

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Diario de novedades

Día 1: Llegamos al punto indicado. La tropa está de buen humor y los 50 hombres están bien predispuestos. Festejamos con una comilona.
D2: Quispe era alérgico a los mariscos, tuvimos que evacuarlo vía helicóptero. DR (Dotación restante) 49 H (Hombres).
D5: Haciendo prácticas de tiro, "Manguera" Valenzuela se dispara en el pene. Por suerte la solidaridad se manifiesta y 4 hombres se ofrecen como voluntarios para el cambio de apósitos y masaje reactivador de la circulación.
D7: "Manguera" no mejora, tiene que ser evacuado. "Carozo" Suller decide desertar  e irse con él. DR 47 H.
D10: Patrullando el área, González se tuerce el tobillo. "Estanciero" Báez, que dice conocer de "éstas cosas", lo sacrifica sin darnos tiempo a nada. DR 46 H.
D12: Casi no queda comida en las reservas. Todos sospechan del "Gordo" Porcelito. Por ser gordo nomás.  Farfán encuentra debajo del cochón de Porcelito la mitad de las reservas faltantes, y envases y envoltorios del resto. Porcelito es maniatado, y nos lo olvidamos al sol. DR 45 H.
D18: Las reservas se agotaron ayer. Hoy salimos a cazar. Garfunkel dice tener algo de experiencia en el tema, pero que le dopen los animales primero. No hay suerte, hoy no se come.
D20: Llevamos dos días comiendo hojas. Todos excepto Burgos, que dice que vió en la tele que uno se podía tomar su propia orina para sobrevivir, y traspolándolo viene comiendo sus heces. No se siente muy bien.
D23:   Burgos muere de una infección intestinal. Nadie se ofrece a enterrarlo. "Es por el olor" dicen.  DR 44 H.
D24: Nos topamos con un tanque enemigo. El plan es atacar en formación de pinzas. Envío 5 hombres a rodear el tanque y posicionarse del otro lado. De éste lado, armamos el único lanzacohetes que tenemos. Lamentablemente el cabo Higuaín yerra el disparo, dando de lleno en los soldados apostados enfrente.  Reculamos y nos reagrupamos fuera de alcance. DR 39 H.
D25: Los soldados deciden desterrar a Higuaín a patadas en las asentaderas. DR 38 H.
D27: Encontramos un pueblo con 5 casas, una iglesia, un casino y un prostíbulo. Moreno hace saltar la banca del casino, e invita a sus compañeros a comer y luego al prostíbulo.
D28: 6 soldados muestran signos inequívocos de tener gonorrea. Y 3 de ellos además muestran hongos en el miembro viril.
D29: Inexplicablemente 2 soldados que estaban sanos muentran signos del hongo en sus anos. Suponemos que se transmite por el aire.
D33: El hogno es mortal y sin antibióticos, la gonorrea también. Los 11 soldados mueren.  Curiosamente ésto afecta de distinta forma a cada soldado. La más notable parece ser el despertar la fé dormida en 4 de ellos, que se la pasan rezando. DR 29 H.
D35: Seguimos camino a través de la selva.  Álvarez (Pity, para la tropa) encuentra frutas y hongos para alimentarnos. Luego del almuerzo, nos topamos con una patrulla enemiga conformada por 18 soldados romanos, 6 ninjas, 2 elfos y  4 extraterrestres, comandados por Ramsés y Sailor Moon. Logramos vencerlos sin ninguna baja.
D37: Llegamos a un río, en donde la tropa decide asearse, pero luego de que los primeros 3 soldados en ingresar fueran devorados por las pirañas, el resto del grupo cambia de idea. DR 26 H.
D38: Vicente (conocido como Tico) muere de piojos. DR 25 H.
D39: Nos topamos de noche con un convento Jesuita.  No sale nadie a recibirnos así que decidimos entrar por la fuerza. López comienza a  revolear los bolsos de pertrechos por encima de la reja, pero un patrullero  enemigo salido de la nada lo arresta. DR 24 H.
D40: El cabo Macri, encargado de guiarnos con la brújula, confiesa que la perdió hace 20 días. La tropa se lo culea y lo deja maniatado a un árbol. DR 23 H.
D41: La tropa se subleva. Tuve que matar a 4 para calmarlos. Los 19 restantes se encargan de los cuerpos. Por no poder movernos de pupulos que estamos, nos quedamos a hacer la digestión. DR 19 H.
D43: Nos topamos con un camión enemigo camuflado. En el ploteo en el costado se puede leer "La Perrera". Nos atacan y consigue llevarse como prisioneros a los 10 amigos mas cercanos del cabo Messi. DR: 9 H.
D45: Cavando trincheras encontramos fardos de dinero. Por ello deducimos que estamos en Santa Cruz. La codicia se apodera de la tropa y tuvimos que matar a 4 de ellos para que queden menos con quienes repartir.
D46: Me parece que los soldados están conspirando en secreto y planean sublevarse. Ya no se puede confiar en ellos. Los hago trabajar 4 horas seguidas para mantenerlos agotados. 3 de ellos mueren. El restante confirma que eran de la religión "La cámpora" y no estaban acostumbrados a tal esfuerzo. DR 2 H.
D 49: Llegamos a un banco con los fardos de dinero. Lamentablemente es un después del límite para el blanqueo. La AFIP se queda con todo. Decido suicidarme... pero no me voy a ir solo! DR: 0H.

lunes, 24 de octubre de 2016

El observador

3.47 AM: El individuo abre los ojos repentinamente y se dirije al baño. Orina y vuelve a su cama.
3.50 AM: El individuo tiene calor. Pataleando, tira las cobijas hacie los piés de la cama.
4.01 AM: El individuo tiene frío, pero se resiste a traer de nuevo el acolchado.
4.15 AM: El individuo deduce que no puede conciliar el sueño con frío y termina abrigándose.
4.18 AM: El individuo tiene calor. Saca un pié afuera.
4.26 AM: El individuo está incómodo del lado derecho, gira hacie el lado izquierdo.
4.31 AM: El individuo sigue incómodo. Se pone de espaldas.
4.40 AM: El individuo con los ojos abiertos en plena oscuridad, analiza concienzudamente la canción "La cucaracha". Piensa en que a quién se le puede haber ocurrido hacer una canción con bicho tan asqueroso Y encima mutilado.
4.41 AM: El individuo decubre, como en una epifanía, que "el piojo" y "la hormiga" encajan perfectamente en la canción. No así "la pulga". Además, si cambiara la palabra "caminar" por "saltar" hay que alargar la palabra "ya" para que quede "masomenos".
4.42 AM: El individuo piensa en cómo conseguir un insecticida rebajado, cosa de no matar al bicho pero sólo adormecerlo, para practicarle la cirugía y verificar empíricamente la afirmación de la lírica.
4.43 AM: El individuo trata de dejar de lado esos pensamientos y dormir.
4.59 AM: El individuo está incómodo de espaldas.  Se recuesta en su costado derecho.
5.02 AM: El individuo experimenta una agüita saliendo de su orificio nasal derecho y decide voltearse sobre su costado izquierdo, con la esperanza de "cambiar de lado los mocos".Se le sale la sábana de abajo del colchón y se le arruga debajo del cuerpo.
4.03 AM: El individuo se siente molesto por el contacto del colchón con su piel, pero se reúsa a levantarse y acomordar la sábana. Prefiere ignorar todo e intentar dormir de todas maneeras.
4.12 AM: El individuo trata de acomodar la sábana sin salir de la cama. En su intento, tira el desodorante, la lámpara y el celular de su mesita de noche. La sábana se le anuda en las piernas.
4.13 AM: El individuo finalmente se levanta, acomoda la sábana y se acuesta boca abajo, sobre una almohada.
4.26 AM: El individuo imagina cómo sería su vida si se sacara el la lotería (a la que nunca juega). Su imaginación se remonta a 20 años atrás y a 20 kilos menos. E imagina que se voltea a todas las minas que nunca pudo.
4.37 AM: El individuo, a causa de su imaginación y de la almoada debajo de él, experimenta una erección bestial, que le causa incomodidad en esa posición. Se vuelve sobre su espaldas (y se manotea el ganso).
4.38 AM: El individuo decide clavarse una "furibunda paja" (sic) a ver si así se relaja y consigue dormirse. En el tiempo que pasa buscando el celular en el piso, entre la mesa de noche y la cama, la erección desaparece. Decide continuar con el plan. Se dirije al baño, pero ni siquiera los videos porno que sus amigos le mandan por whatsapp logran un efecto deseado. Consigue como máximo un estado de "tontona gomosa", que no sirve para nada. Intenta orinar para justificar su ida al baño, sin resultado. Vuelve a la cama con los mocos chorreando.
5.03 AM: El individuo escucha  a su hija reclamando por uno de sus progenitores. Se hace el dormido con la esperzana de que su hija se duerma de nuevo o su esposa acuda al reclamo. Ninguna de las dos cosas sucede.
5.05 AM: El individuo escucha de nuevo el llamado y, fingiendo un movimiento involuntario, clava codazo en las costillas de su esposa, esperando forzar la situación. También sin resultado. "Ésta conchuda se está haciendo la dormida" piensa, mientras se levanta a ver a su hija. Cuando llega, la criatura está dormida. Vuelve a su cama y se acuesta.
5.19 AM: El individuo experimenta de nuevo ganas de orinar. Decide ignorarlas e intentar dormir de todas maneras.
5.35 AM: El individuo imagina que inventando un ejército de microrobots que puedan medir y cortar cabello por cabello podría hacerse millonario ofreciendo "peinados con corte milimétrico". "Estarían en un casco tipo secador de peluquería", piensa. Y diseña en su cabeza un programa en donde guardar las preferencias de cada cliente para la próxima vez que vengan. Imagina que el mundo aplaude su invento y que gana mucha plata como para no tener que trabajar nunca más.
5.57 AM: El individuo es arrancado de sus pensamientos por un pajarito que pía a un volumen inusitadamente alto en la ventana. Imposible conciliar el sueño con tanto ruido. El individuo planea comprar un rifle de aire comprimido, mientras, en su cabeza, menciona varias veces el órgano reproductor de su hermana.
6.18 AM: El individuo, con la vejiga a punto de explotar, vá al baño, orina y vuelve a su cama.
6.26 AM: El individuo escucha con alivio que el pajarito se calla, y poco a poco entra en un estadío profundo de sueño.
6.50 AM: La alarma del celular suena. El individuo la apaga sin siquiera despertarse.
7.17 AM: El individuo salta de la cama. Mientras se pone el pantalón y la camisa a la vez, enciende la cafetera. Mientras se pone los zapatos se cepilla los dientes. Mientras se lava la cara se afeita. Mientras toma el café se saca los zapatos y se pone las medias. Todo ocurre al ritmo de un rezo en voz baja menciona repetitivamente la vagina de un ave verde.
7.25 AM: El individuo baja las escaleras saltando escalones, sale a la calle, vé venir el colectivo corre una cuadra hasta la parada, llega justo a tiempo para tomarlo.
7.26 AM: El individuo se baja en la siguiente parada (3 cuadras mas allá), y vuelve presuroso a buscar la billetera que se olvidó.
7.32 AM: El individuo vuelve a salir, corre de nuevo hasta la parada, pero ésta vez no llega a tomar el colectivo por apenas dos segundos.
7.33 AM: El individuo todavía espera el colectivo.
7: 34 AM: Llega mi reemplazo (34 minutos tarde, el muy forro). Fin de mi turno.

7.34 AM: Comienzo de turno
7.34 AM: El individuo espera el colectivo.




martes, 31 de mayo de 2016

Necesito verte

Necesito verte de nuevo.
Tengo que dejar de buscarte por todos lados. Ya no sé dónde más mirar...
Necesito encontrarte.
No puedo seguir tu aroma, no siento tu respiración, no me queda ni un rastro de vos.
Necesit... PIEDRA LIBRE PARA VERO, CARAJO!

martes, 29 de diciembre de 2015

Proveer

El grito de la china sacó al gaucho de su letargo etil-filosófico. Sin entender muy bien si era un sueño, comenzó a restregarse los ojos desarmando lagañas como garrapatas.
Trató de leer el sol para adivinar la hora, pero el poncho revoleado al azar durante la noche anterior hacía de cortina improvisada.
Estaba decidiendo si levantarse o seguir con su meditación, cuando escuchó al gallo cantar.
"Ya está medio afónico... son las 13.15 de la madrugada" pensó el hombre de campo, que sabía usar los recursos que la naturaleza le propiciaba. Se acurrucó con la intención de seguir descansando, pero otro grito mas agudo lo puso de pié.

Salió tambaleándose de la pieza. "¿Qué le pasa china, que me grita ansí. Alguna cucaracha revoltosa me la anda espantando?"
La china lo miró torcido. "Qué cucaracha ni nada! Es mas del mediodía y no hay nada para comer".
El gaucho, todavía en paños menores, miró el techo de la tapera entrecerrando los ojos, meditabundo: "Tenía razón nomás..." -pensó- "...es más del mediodía".
Bajó la cabeza con lentitud y mirando lacónicamente a la china empezó a decir: "Pero mi china, tomamos unos mates y ..." no alcanzó a terminar la frase porque la alpargata del pié derecho de la china se estrellaba en su pómulo izquierdo.
Antes de desenfundar la otra, el gaucho, rápido de reflejos, dió media vuelta y se metió otra vez a la pieza.

"Habrá que ir a cazar nomás..." dijo en voz muy bajita. Manoteó la misma camisa del día anterior, unas bombachas de dry fit, el poncho de tela de avión, las alpargatas de trecking  (por si tenía que caminar un tirón), las boleadoras aretesanales y el facón "shin zu" comprado por "Llame yá". Estaba buscando su sombrero, cuando se apersonó la china en el cuarto, escoba en mano y cara de "se te acabó el tiempo", así que de apurón a la salida agarró lo primero que econtró: una gorra amarilla de la campaña del PRO.

El sol pegaba fuerte ese día, y no había caminado ni veinte metros pero la transpiración ya era copiosa. Estaba empapado, y las cejas tupidas no lograban contener el sudor que -de tanto en tanto- le entraba en los ojos.
Y estaba en eso, aclarando la vista, cuando el rugido del bicho lo puso en alerta. Miró para todos lados, y allá, recortado contra el horizonte lo vió venir al bicho. Ahí nomás se tiró al piso atrás de un árbol para esperarlo ya con las boleadoras en la mano. Esperó, esperó, hasta que lo tuvo a tiro, y ahí si, al grito de "Just do it" revoleó las gemelas.

Una pegó en tanque de combustible, y la otra derecho al motor. El mozo del delivery, sin saber qué lo había golpeado, cayó a un costado, llevándose la moto a tierra, y al ver al gaucho venirse como un demonio, con el poncho fucsia enrollado en un brazo y el "shin zu" en la otra, la gorra amarilla y los ojos rojos de resaca interrumpida, decidió correr por su vida.

El gaucho en pleno ataque, saltó sobre la moto tendida de costado, clavando la primera estocada en el filtro de aire. La seguidilla de cuchilladas casi desarmaron el motor. Siguó con el tanque, que quedó como un colador, y finalmnte cuando ya no quedó nada del tapizado del asiento, el gaucho se incorporó jadeando; caminó hasta el contenedor cúbica rojo que había rodado unos metros, lo abrió, sacó las cajas embadurnadas de muzzarella y salsa de tomate, y se las llevó orgulloso a su china, cumpliendo así  con el deber primero del macho alfa: el de proveer.